Los FRUTOS SECOS.


Fotografía de Máximo Arroyo & Rosibell Rivera
Los frutos secos entran en la categoría de SUPERALIMENTOS, sobre todo las nueces, por su alto contenido en micronutrientes (minerales y vitaminas)  tales como: fósforo, magnesio, potasio, vitaminas del complejo B y vitaminas E. Además poseen un alto concentrado en flavonoides, es decir antioxidantes, estos a su vez inhiben el desarrollo de las células cancerígenas, disminuyen y prevé el riesgo cardiovascular,  regeneran la resistencia de los capilares evitando que se rompan y así evitan el sangrado, impiden la formación de trombos en los vasos sanguíneos permitiendo una mejor circulación,   reducen el colesterol,  los triglicéridos,  de un ictus, la tensión.

Las nueces son una fuente rica en ácidos grasos poliinsaturados como el omega 3 y el 6 esenciales para la función  neuronal,  el sistema nervioso central  y la producción la serotonina, sustancia que aumenta la sensación de bienestar y felicidad. También poseen alto nivel de ácido fólico  que disminuye el riesgo de enfermedades cerebrovasculares, desarrollan la memoria, favorece el aprendizaje y es un antidepresivo.

Son una excelente fuente de melatonina, un antioxidante que favorece el descanso reparador y el sueño esencial para regenerar el órgano.
Fotografía de Máximo Arroyo & Rosibell Rivera

Para finalizar el importante destacar que por su alto contenidos en grasas debe tomarse con moderación, y según la organización mundial de la salud es de 4 a 7 veces por semana entre 30  a 40 gramos al día, las cuales podemos repartir  su consumo en ensaladas, yogures, untables no ultraprocesados, frutas, quesos, en salsas o aderezos, entre otras. Tú pones la creatividad.

Se me quedaba en el tintero. Para mejorar su digestión, eliminar sus propiedades antinutrientes y activar sus enzimas es bueno rehidratarlas y mantenerlas en remojo. 


Extracto del articulo 
¿Por qué debes remojar tus semillas y frutos secos, y comó hacerlo?, de la web Mundo Sano de Elena Martinez Blasco. 
 "Los frutos secos y las semillas crudas, así como las legumbres, están recubiertos de unas sustancias conocidas como inhibidores de enzimas. Los inhibidores de enzimas tienen la función de prevenir una germinación prematura y ayudan a conservar los nutrientes para el crecimiento de la planta. No obstante, al consumirlos, impedimos la absorción de algunos minerales y proteínas y se dificulta su digestibilidad. Si los ponemos los frutos secos y las semillas en remojo durante unas horas evitamos este problema y la activamos para consumirla o germinarla. 
Cada fruto tiene su tiempo aproximado de remojo: 
Almendras: 12 horas. 
Semillas de chía y de lino: 2 horas. 
Nuez y avellana: 8 horas. 
Semillas de calabaza y de sésamo: 6 horas. 
Semillas de girasol: 4 horas. 
Piñones, pistachos, anacardos, nueces de Brasil y nueces de macadamia: no es necesario el remojo. 
Después de activarlos, los podemos tostar a fuego lento si deseamos potenciar su sabor. También hay que destacar que las semillas de lino y de chía, al ponerlas en remojo, sueltan los mucílagos, que es una fibra muy beneficiosa para favorecer el tránsito intestinal."



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